Querido lector, este año me he propuesto competir en el club con un HY de campanillas, de esos que están tan de moda, pero con el mínimo de modificaciones necesarias para competir. Comparto mi experiencia por si le sirve de referencia a alguien que le esté dando vueltas al tema.
Los Hypercars/LMP actuales ruedan muy bien sobre su chasis de serie
Todo esto tras presenciar la última hornada de LMP’s y Hypercars de las primeras marcas habituales. Bien de observador, o bien haciendo de comisario en alguna carrera que otra, llegaba a la conclusión de que que presentaban una calidad de rodadura más que suficiente para rodar con garantías.
Aquella imperiosa necesidad de cambiar todo por adaptarte a una vieja y bacheada pista Ninco es cosa del pasado. Las actuales Policar y Scaleauto son otra cosa.
«Quiero competir en HY con cambios mínimos«
Este es el enfoque, es decir, casi como si fuera un niño que solo quiere darle al gatillo. Dejo las labores de ingenieria en un segundo plano este año.
De este modo, centrarme en:
- Pintarlo a mi gusto
- Cambiar lo imprescindible:
- Llantas delanteras
- Llantas traseras
- Cambiar el piñón de orígen por uno de 14d que viene siendo la «norma» actual
- Y sólo si fuera imprescindible, cambiar la corona
Y tras esto, rodar y rodar y rodar y rodar…..
¿Es necesario cambiar todos los componentes de un HY para tener algo competitivo?
Algunos compañeros de hobby cambian de manera compulsiva absolutamente todo el material, a veces sin resultados destacables, en lugar de probar hasta donde llega el material de serie y evolucionarlo con un camino lógico. Ojo, el que cambia todo el material con criterio, conocimiento de causa, y además «tiene dedo», acaba creando un misil. La clave está en saber cuales son los ingrediente exactos para una fórmula ganadora.
Para los que somos más relajados en este hobby, mi conclusión es que estos coches de caja vienen con un chasis y componentes que, bien reglados y pilotados, te van a proporcionar muchas alegrías con muy pocos cambios.

¿Cual ha sido mi fuente de inspiración para decorarlo? La decoración MOMO. Esta librea va cayendo levemente en el olvido, y un bólido en pista luce muy molón con esta decoración. La foto que me hizo acordarme de esta decoración fue esta de un venerable Porsche Moby Dick:

¿Cómo acabo con un Cadillac? La llegada a mis manos del coche fue algo casual. En principio le daba vueltas a adquirir un Peugeot 9×8 de Scaleauto, entre otras cosas por aquello de la singularidad del modelo en cuestión.

El Cadillac era el que tenían ya muchos colegas de slot, además del Porsche 963, y los Toyota y Porsche de SRC. Pero he aquí que un colega de club (Yago Mateos) quería deshacerse de un kit blanco del Cadillac, y pensándolo dos veces, algo me decía que estaba ante la silueta que mejor luciría la deco que tenía en mente (otra cosa sería como luciesen los cronos, pero vamos, verse, ya lo creo que se iba a ver en pista).

No hago de mecánico, pero sí de chapista
Aquí os comparto fotos del proceso. La verdad es que la carrocería tiene unas formas que destilan agresividad. Según avanzaba el proyecto con la imprimación, las capas de rojo Tamiya y el toque final de barniz, la sensación era cada vez más gratificante. El punto final fueron unas calcas Momo realizadas por Joaquín Vilaplana, maestro donde los haya, que le sentaron como un guante.














¿El resultado final?
El que se ve aquí. Tengo la impresión de que cada una de esas flechas me aporta 2 décimas de segundo por vuelta. Cambios mecánicos no tendrá muchos, pero flechitas amarillas, tiene para dar y tomar.

¿Qué tal se porta?
En sus dos primeras salidas de club, muy bien. En la más reciente arañamos una segunda posición absoluta, entre trece participantes. Se puede ver aquí:
Uno de los compañeros de club que hacía las veces de comisario, y que además es preparador de referencia (hablamos de David Quiles), definió el coche como un chicle. Con la disposición de serie, el coche tiene un agarre óptimo.
Conclusión: Todo lo que no me he gastado en chasis me lo he gastado en sprays de pintura y calcas….. Es broma 🙂 Estos coches con el chasis de serie son unos excelentes «carreras-cliente» que permiten un ritmo y seguridad muy elevados. Recomiendo a quien esté planteandose un HY de serie para correr en club, con cambios mínimos, que no se lo piense. Lo va a disfrutar de lo lindo.
¡Gracias por la lectura, y hasta el siguiente artículo!
Deja un comentario